"Mi hermana está muy arrepentida por haber confiado en esta persona". 

2019-10-18 - 05:53:10 |

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La vida de Juana Giménez (30) parecía tomar un nuevo rumbo hace más de un mes cuando se enteró por un empleado de una agencia de Aristóbulo del Valle que había ganado el premio mayor de la Poceada Misionera y, si bien sabía que se había hecho acreedora de una importante suma de dinero, nunca tuvo real dimensión del premio que había obtenido. 

Sin embargo, la viveza y la rapidez de un vecino que bajo engaños la despojaron de la gran mayoría de los 2.444.043 pesos que había obtenido en la jugada realizada los primeros días de septiembre pasado la dejó con apenas una minúscula parte del premio y muchos sueños truncados. 

Juana vive junto a sus ocho hijos menores como una vecina más de la aldea Kapy Poty, en Aristóbulo, y desde que enviudó hace unos años es el único sostén de su familia. 

Con la fabricación de artesanías y un pequeño puesto que tiene en la comunidad, siempre trató de llevar comida a su seres queridos. Y aunque contó con el acompañamiento de su hermano y cacique de la aldea, Rubén Méndez, siempre trató de ponerle el pecho a todas las dificultades que se le presentaron. 

A varias semanas de tomar conocimiento de la estafa de la cual fue víctima -que si bien trascendió en la víspera mediante una publicación en la red social Facebook por parte de un docente de la zona que expresó en las redes su fastidio por el accionar del estafador-, Juana sigue muy triste por lo que le sucedió. Avergonzada, pero más que nada muy sentida por creer en un desconocido, la mujer intenta volver a su rutina sin pensar en lo que pasó. 

Cruel engaño

El Territorio se entrevistó ayer con Rubén Méndez, quien como familiar pero más que nada como líder de la comunidad, es quien salió a los medios a explicar lo acontecido con su familiar. 

Rubén contó que por los periódicos supo que su hermana podría haber salido ganadora de un premio de La Poceada, y que por ello pidió que ésta vaya hasta la agencia en donde había hecho la apuesta para interiorizarse al respecto para ver si esto era cierto, y si lo era, cuánto dinero había ganado. 

“Ese premio salió el 13 de septiembre con la Nocturna Plus, entonces mi hermana me dice que ella jugó pero no sabía cuánto era el premio. Por eso fue a la agencia y le dijeron que no se podía entregar el dinero porque era el premio mayor. Y como ella no entiende mucho castellano salió de la agencia y esta persona escuchó lo que dijo el señor de la agencia”, comenzó su relato el cacique. 

Agregó que tras salir de la casa de apuestas, Juana fue hasta la parada del colectivo y que Ariel D.S., quien sería apuntado como el estafador, se ofreció como remisero para trasladar a la mujer y a otras tres personas que estaban esperando el transporte urbano hasta la aldea por un determinado monto. 

Aunque luego añadió que el conductor no le cobró el viaje a su familiar y que luego de varios minutos de viaje arribaron hasta la comunidad. 

Una vez llegados a destino, el supuesto remisero le comentó a Juana que había escuchado la charla que tuvo minutos antes con el empleado de la agencia y que si ésta no tenía inconvenientes se ofrecía para llevarla hasta Posadas para cobrar el dinero. Luego complementó: “Mi hermana le dice que sí, entonces el tipo se ofreció a llevarla y le dijo: ‘Yo voy por vos y te traigo la plata’, y mi hermana de confianza luego le pasó el ticket”, contó Rubén. 

Por otro lado, Rubén dijo que el hombre se presentó en dos oportunidades en casa de Juana. La primera vez le hizo entrega de 4.000 pesos, y en la segunda, trajo otros 11.000, aunque aclaró que la semana próxima traería más dinero. Algo que jamás ocurrió. 

Rubén también contó que el estafador le había pedido como condición a la ganadora que no contara nada del dinero que iba a cobrar, ya que, según éste, no era necesario hacerlo por una cuestión de seguridad. 

“Según mi hermana, ella recuerda que fueron un lunes a Posadas y que esta persona le pidió su DNI y el de su hijita más chica para hacer los trámites”, recordó el cacique, aunque luego aclaró que en dicha oportunidad su hermana jamás bajó del auto en el momento en que el hombre hacía efectivo el cobro de la suculenta suma de dinero. Y solo dijo que antes de volver para Aristóbulo del Valle el sujeto compró un poco de mercadería para la mujer. 

Luego de tomar conocimiento de la estafa, Rubén fue hasta la vivienda donde vive el sospechoso, ubicada a unos 3 kilómetros de la aldea en el Paraje San Juan, pero no encontró al hombre. Y supo por vecinos de la zona que Ariel se había ido del lugar junto a su familia y que al parecer su destino sería Buenos Aires. 

También contó que el sujeto, años atrás, jugó al fútbol con muchos integrantes de la aldea, aunque admitió que en la actualidad no se lo veía muy seguido en la zona. 

“Mi hermana está muy arrepentida por confiar en esta persona y a mi me duele mucho por ella. Me dio mucha lastima y la vi con lagrimas por esta situación. Tiene una casita pero no tiene muchas comodidades para vivir bien, si llueve se moja todo”, contó Rubén, quien aún sigue muy dolido por lo ocurrido con Juana. 
 

“Los tickets a cobrar son al portador”

Héctor Alejandro Rojas Decut, presidente del Instituto Provincial de Loterías y Casinos Sociedad del Estado (Iplyc) dialogó ayer en el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva sobre el caso de Juana Giménez, y al mismo tiempo, dio recomendaciones sobre lo que hay que saber a la hora de ir a cobrar un premio y cómo es el procedimiento de rigor para hacerse acreedor del mismo. Decut comentó que tomó conocimiento ayer por la mañana de lo ocurrido con la mujer mbya mediante los medios de comunicación y que tras las correspondientes verificaciones internas pudo confirmar que el pago del primer premio de La Poceada se hizo efectivo el 16 de septiembre y que la persona que lo hizo cumplió con todos los requisitos establecidos en los protocolos de la firma. Y aclaró que desde la misma no se pueden referir a este hecho como un delito ya que los ticket a cobrar son al portador. El presidente del Iplyc sostuvo: “todos los cupones a cobrar son al portador, y que por ello, quién aparezca con el ticket original y se invoque en carácter de beneficiario del premio nosotros lo atribuimos como tal”. Además recordó que desde el Iplyc están abiertos a cualquier tipo de consultas al respecto y que los apostadores pueden acercarse de lunes a viernes de 7 a 13 horas a la sede de la calle Córdoba 1820. “Todos los pagos por encima de los 50.000 pesos se hacen en las oficinas del Iplyc, previa acreditación, y se paga con cheques librados a una cuenta en el banco Macro a la orden de la persona que exhibe su documento y que exhibe el ticket original y que es lo que queda aquí en los legajos del Iplyc”, añadió Decut. Por último recordó que para cobrar algún premio no se requiere nungún tipo de autorización previa y comentó que los pagos se hacen en el mismo día.

Fuente: El Territorio. 








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