El luminol confirmó la secuencia del crimen de Alvez y dieron con su celular. 

2019-10-09 - 05:20:32 |

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Cuando el misterio por el homicidio de Rodrigo Álvez (35) en El Soberbio empezaba a acrecentarse, los investigadores dieron con elementos concretos y avanzaron con detenciones y secuestros de elementos valiosos que a esta altura hacen suponer de un hecho encaminado a su resolución. Y en las últimas horas se siguieron sumando pruebas concretas. 

El lunes cerca de las 23.30 finalizó el segundo allanamiento en la vivienda del paraje Primavera, sobre el kilómetro 17 de la ruta costera 2, donde habría ocurrido el hecho. Según pudo saber El Territorio en base a fuentes policiales y judiciales, los profesionales de Criminalística de la Unidad Regional VIII junto a un bioquímico policial hicieron las pruebas de luminol, que dieron positivas ante la presencia de sangre. 

Se detalló que el reactivo se encendió en el hall de la casa, el baño y además en el baúl del Chevrolet Corsa Classic de Luis André K. (34), señalado con quien ultimó de un balazo a la víctima. Se confirma con estos elementos lo que había reconstruido la investigación, que le crimen ocurrió en la galería y que luego el cadáver fue trasladado en el coche hasta el lugar donde fue hallado el sábado. 

Sobre la presencia de sangre en el baño, ahí los implicados habrían guardado el cuerpo unas horas hasta que se hizo de noche y pudieron trasladarlo para descartarlo. También se habrían lavado allí. Como informó en su edición de ayer, en ese mismo inmueble se encontraron machetes, ropas con sangre, un martillo y un celular que habían sido quemados. 

Liberación y valioso aporte

Por otro lado, sobre cuatro detenidos, en la víspera autoridades del Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente decidieron liberar a Evaristo Z. (54). Los testigos del crimen no lo señalaron en el lugar a la hora del hecho y tras abandonar la celda, el hombre aportó elementos de gran interés para la causa: el arma homicida y el celular de Álvez. 

Cerca de las 17 volvió a la comisaría local con un revólver de fabricación brasileña calibre 32 de  la marca Taurus y un teléfono Blu -sin tarjeta de memoria ni chip- de características coincidentes con el de la víctima. Dijo -según voceros policiales- que por voluntad propia se fue hasta la casa de su primo detenido - Romualdo K. (61)- , que vive en la localidad brasileña de Tres Passos, a unos 50 kilómetros de la frontera, porque él le había dicho que había escondido esas cosas allí. 

El hombre dará su testimonio como testigo sospechoso, aunque hay que tener en cuenta que es familiar directo de Luis André K. (34) y su padre Romualdo K. (61), por lo que no está obligado a declarar en su contra. Estos detenidos y Carina (17) estuvieron incomunicados hasta la víspera y podrían ser citados a declaración indagatoria durante la jornada de mañana. 

“Tristeza toda la vida”

El cuerpo de Álvez fue hallado el sábado por la tarde en medio de un malezal sobre la misma ruta 2 y sus familiares y amigos lo despidieron el lunes. En medio de esa gran tristeza, su madre, Celia Da Rosa, habló ayer con El Territorio en el programa Acá te lo contamos, por Radioactiva. 

La mujer señaló que los implicados extranjeros al parecer vivían hace poco en la zona y que conocía solamente a la joven argentina implicada. Además se mostró conforme porque “agarraron a esos bandidos que hicieron esa maldad a mi hijo. Él no lo merecía, fue una trampa lo que hicieron”, en relación a los detenidos. 

Contundente, Celia negó que su hijo tenía una relación con la detenida e insistió que su hijo cayó en una emboscada relacionada a los celos. “La chica lo llamó para pactar un encuentro. No sé si le dijo que no tenía marido. No sé”, detalló respecto a esa teoría. Quiere que los brasileños sean enviados a su país. 

La entrevistada también contó que tuvo un encuentro con los padres de la detenida en un mercado local. “Se acercó el hombre llorando y diciendo que ellos no tenían la culpa, que somos vecinos. Yo le dije que sí, que no tienen la culpa porque los padres no siempre saben lo que los hijos hacen y ella no estaba más en la casa”, explicó. 

“Él -por el padre de la joven- me dijo que ella va a tener que hablar la verdad, que no va a mentir a las autoridades, eso es lo que nos dijo. Le dijo eso en la comisaría, que hable con verdad”, repitió Celia. También expresó que el hombre le contó que no aprobaba la relación de la menor y que nunca quiso que se vaya de su casa. 

Sobre su hijo, la mujer describió que se iba a trabajar a la carpintería muy temprano y volvía a la noche porque “tenía que mantener a sus hijos. No estaba trabajando por un sueldo fijo, era changarín y los pesitos que ganaba se los llevaba a los hijos”. El hombre estaba separado hace poco tiempo y tenía tres pequeños.

Añadió que la víctima era persona que no tenía conflictos,  “no robaba ni estaba metido en drogas”.  

Además, Celia contó que aún no habló con su nietos porque son muy chiquitos y que “no vamos a estar tranquilos nunca con una cosa así, vamos a tener tristeza toda la vida. Cuando muere un hijo no vuelve más”. 

El hecho

Según reconstruyó la investigación, Luis André K. (34) le habrían mandado mensajes al carpintero para que vaya hasta su casa haciéndose pasar por su pareja. Álvez llegó al lugar cerca de las 17 del último viernes y de forma inmediata fue asesinado. 

Se bajó de la moto y en la galería abrazó a Carina (17), momento en el cual el brasileño -que ya fue condenado por un homicidio en el vecino país- le disparó por la espalda en la nuca. La víctima se desplomó en el piso y, como si eso fuera poco, intervino el padre Romualdo y le pegó con un machete y la maza en la cabeza. 

El cuerpo fue guardado en el baño hasta la noche, cuando se concretó el traslado hasta el lugar donde la Policía lo halló el sábado. La joven, en tanto, se encargó de llevar la moto en la que se movilizaba Álvez. Su participación deberá ser analizada por las autoridades judiciales. 

Toda la secuencia fue vista por dos testigos, quien en ese momento estaban faenando un animal y fueron amenazados de muerte por el presunto homicida.
 

También había máquinas

En la casa donde habría ocurrido el homicidio del carpintero Rodrigo Álvez, los investigadores también hallaron vehículos brasileños que fueron ingresados al país de forma ilegal. Se trata, según fuentes policiales y judiciales, de un tractor y una máquina agrícola tipo cosechadora. Ninguno de los dos tenía documentación y el número de motor había sido suprimido.








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