Relevaron al jefe de la comisaria de Campo Viera por presunto cohecho. 

2020-06-19 - 04:37:21 |

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Ante nuevas acusaciones de presunto cohecho para la liberación de detenidos, las autoridades de la Jefatura de la Policía de Misiones decidieron ayer relevar al comisario Gilberto S. D. S. del cargo de jefe de la comisaría de Campo Viera, dependiente de la Unidad Regional II de Oberá. En reemplazo fue nombrado el subcomisario Marcelo Blanco, proveniente de Seguridad Vial de San Vicente. En tanto, el comisario apartado pasará a cumplir funciones en el ámbito de la Unidad Regional XI de Aristóbulo del Valle.

Según explicaron fuentes del caso, el traslado a otra jurisdicción pretende evitar cualquier intento de entorpecimiento de la investigación en marcha, tanto en el ámbito institucional como en la Justicia de instrucción penal. 

Tal como publicó El Territorio en exclusiva, la primera denuncia contra Gilberto S. D. S. fue radicada el último martes por Patricia Soza en sede de la UR II. 

La mujer reconoció que en dos oportunidades pagó 3.000 pesos para excarcelar a su hijo, identificado como Alejandro Javier D. (18). 

“El jefe de la comisaría de Campo Viera tomó por costumbre cobrar para liberar a los presos, pero eso está mal. Dos veces le pagué 3000 pesos para que le largué a mi hijo”, aseguró Soza. 

Dicho testimonio derivó en nuevas acusaciones contra el mismo funcionario, por lo que en la víspera fue apartado del cargo. 

Al respecto, el miércoles por la tarde una comisión de la UR II viajó desde Oberá a Campo Viera para tomar la denuncia de Julia Fernández, residente en el barrio Oeste, quien aportó mensajes de WhatsApp que complicarían la situación del comisario.

Los mensajes  

Según denunció Fernández, el ahora ex jefe de la comisaría de Campo Viera hizo de nexo con un abogado de la misma localidad que podría tramitar la excarcelación de su hijo, detenido por una contravención. 

El policía le escribió desde su propio celular, lo que fue corroborado por los uniformados que le tomaron la denuncia e incorporado al expediente penal.  

“Mañana vaya y hable con el abogado K. Así él presenta una excarcelación”, escribió Gilberto S. D. S, tras lo cual le pasó el número del letrado.

En otros mensajes del mismo funcionario, se lee: “Llámele ahora si quiere solucionar lo de su otro hijo, el que está demorado por no cumplir la cuarentena”.

En este punto, Fernández comentó que a fines de mayo su hijo de 18 años fue demorado por la Policía al hallarse en la vía pública fuera del horario estipulado en el marco de las restricciones por la pandemia de Covid-19. En tanto, su hijo de 20 años fue imputado por la misma contravención, pero se dio a la fuga. 

En otros WhatsApp quedó en evidencia el apuro del uniformado para que la mujer se contacte con el letrado, como también por conocer el monto que solicitó para tramitar la excarcelación. 

“Por ahí él le soluciona hoy ese tema (…) Habló con el abogado. Él me llamó preguntando. Hubo solución o no (…) Apenas me llama o escribe y se soluciona. Llámele al abogado”, escribió el comisario en sucesivas ocasiones. 

En otro momento, preguntó “cuánto le cobra el abogado”, y luego de la respuesta de la mujer agregó: “Ah bien bien, no es caro… tendría que ver para que salga hoy el que está adentro. Hable con su abogado, sino mañana vemos los dos juntos”. 

Descuento 2x1

En diálogo con este matutino, Julia Fernández mencionó que siempre habló de plata con el abogado, quien incluso le propuso un descuento por dos excarcelaciones. 

“Por mi hijo sólo eran 20.000 pesos, pero si le convencía al padre del amigo de mi hijo, que también cayó preso, nos hacía 30.000 por los dos chicos. Pero le dije que era mucha plata, que deje nomás”, indicó. 

Por su parte, su concubino Federico Martínez comentó que las restricciones del aislamiento social preventivo y obligatorio trajeron aparejadas situaciones de abuso policial hacia los jóvenes del barrio. 

“Como que ahora tienen excusa perfecta para levantarle a los chicos por cualquier cosa. A mis hijos les pegaron y amenazaron, y para colmo después el comisario me pidió una coima para largarle a uno. En la misma comisaría me dijo que para que no pase a mayores me convenía ir a hablar con el mismo abogado que le dijo a mi señora para arreglar la excarcelación”, denunció. 

Según manifestó Martínez, el funcionario lo habría intimidado con la instrucción de una causa federal en contra de su hijo, lo que le acarrearía serios inconvenientes.

En tal sentido, indicó que “el comisario me dijo que cualquier causa federal es grave como si fuera por droga y que en el futuro le iba a complicar para conseguir trabajo. Me dijo que el abogado por ahí me iba a pedir 10.000 o 15.000 mil pesos. Me pareció muy caro y le dije que me iba a arreglar con mi propio abogado”. 

Asimismo, aseguró que sus dos hijos mayores sufrieron golpes y amenazas por parte de efectivos del Comando y la comisaría local, lo que se plasmó en denuncias previas, aunque hasta el momento no se registraron avances en dichos expedientes. 

Denuncia inicial 

La primera denuncia por presunto cohecho contra el comisario Gilberto S. D. S. fue radicada por Patricia Soza, residente en el barrio Oeste, quien aseguró que el funcionario le pidió dinero a cambio de liberar a su hijo y evitar la instrucción de sucesivas causas contravencionales.  

También mencionó que el joven habría sido víctima de golpes y apremios, lo que también citó en la denuncia de la víspera.

Indicó que hace dos semanas su hijo fue detenido por una patrulla del Comando cuando se dirigía a comprar cigarrillos a un kiosco.

Comentó que “como lo tienen marcado, lo detuvieron y le dieron una paliza. De ahí le llevaron a la comisaría y lo tuvieron tres días detenido hasta que se curen los moretones. Al tercer día me llamó el jefe y me dijo que quería hablar conmigo, fui y ahí pidió 3000 pesos para largarlo. Me dijo que así no pasaba al juzgado ni nada”.

Pero transcurridos unos días el muchacho volvió a ser detenido y se repitió la secuencia.

“El jefe me volvió a llamar y me dijo que vaya a la oficina. Otra vez me pidió 3000 pesos para largarlo y acepté. Ahora me arrepiento, porque veo que no hay plata que alcance para pagarle al comisario”, graficó. 

Sobre la presunta metodología de cohecho, precisó que en las dos ocasiones en que pagó 3000 pesos (6000 en total) fue el propio jefe de la comisaría quien le solicitó la plata a manera de “fianza”. 

“Me llamó desde el teléfono de mi hijo para que vaya a la oficina de él para arreglar una fianza, me dijo. Así fueron las dos veces”, detalló.

En tanto, ayer valoró que “ahora otra gente se está animando y denunciando los abusos del jefe y los policías de Campo Viera. Hace rato que estas cosas venían pasado, pero la gente tenía mucho miedo de denunciar porque los policías pegan y amenazan”. 








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