Cayó en Brasil el "rey del lanza", misionero acusado por narcotráfico. 

2020-02-05 - 05:08:44 |

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El hombre tenía pedido de detención desde hace más de diez años en Brasil. En el submundo del contrabando de la frontera seca se lo conocía como “o rei do lança” - el rey del lanza- porque manejaba el trafico de grandes cantidades de lanzaperfume, una droga de uso muy extendido en el vecino país. 

Se trata de un empresario misionero, identificado como Roberto G., quien fue atrapado por las autoridades policiales brasileñas en último lunes. El procedimiento ocurrió en Santo Antonio do Sudoeste y se concretó mediante un trabajo en conjunto entre la Policía Militar y Federal de Brasil. 

Roberto G. se movilizaba en una camioneta y en su poder fueron incautados 50.000 pesos argentinos y 2.000 reales. Fue alojado en la sede de la comisaría local a disposición del Tribunal Penal de Francisco Beltrán que, según los medios brasileños, tiene en su contra varios procesos abiertos y había solicitado incluso su detención internacional. 

Según se consignó el implicado venía llevando esta actividad desde hacía unos quince años, siempre utilizando la porosidad de la frontera en la zona de San Antonio, al norte de la provincia. No se aclaró sí va a seguir el proceso detenido o en libertad, ni cómo serán los pasos judiciales a seguir. 

El lanzaperfume es una droga muy popular en el vecino país, asociada sobre todo a los carnavales. Se trata de un pequeño sifón que contiene cloroformo, cloruro de etilo, éter y en algunos casos perfumes. Quienes lo consumen lo aplican sobre una pedazo de tela y se inhala por la nariz o la boca. Su efecto alucinógeno es muy fugaz. 

Según diferentes medios de Argentina y Brasil causa desinhibición, falsas percepciones o ilusiones, pensamiento confuso, somnolencia y ocasionalmente amnesia. Popularizado en los carnavales de Río de Janeiro , se fabricaba en Argentina a principios del siglo pasado pero en la actualidad el producto se trae desde Paraguay. 

Quienes conocen el comercio de esta sustancia refirieron que el precio de cada “tubito” cuesta cerca de 20 reales en Brasil. En la frontera su consumo no es exclusivo de los brasileños, ya que se puede ver en fiestas en localidades como Bernardo de Irigoyen, San Antonio o Puerto Iguazú. 

La ruta de los senegaleses

El hombre detenido no es el único en su familia que tiene problemas con la ley. Según pudo saber El Territorio, el año pasado uno de sus hijos, Paulo G., también se vio involucrado en el operativo que permitió develar cómo funcionaba la llamada “ruta de los senegaleses”.  

Se trata de una investigación que llevó titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas 35 de Buenos Aires, Celsa Ramírez, con intervención de la División Operaciones Especiales de la Policía de esa ciudad, en busca de determinar el origen y modalidad de traslado de los productos que comercializan los manteros -sin autorización legal- en barrios como Caballito, Once, Constitución y Liniers.

Pero además de esto se detectaron indicios de tráfico de personas. Los ciudadanos senegaleses que migran por un futuro mejor para sus familias ingresaban de forma ilegal, según las pesquisa, por San Antonio. Se supo que pagaban cerca de 6.000 dólares para volar desde Dakar a Madrid, de ahí a Ecuador y después cruzar por tierra Perú y Brasil. 

Luego de dos años de pesquisa, la jueza ordenó 10 allanamientos en inmuebles de San Antonio, en Bernardo de Irigoyen en depósitos de una empresa de envío de encomiendas con bases en Eldorado, Puerto Iguazú, Wanda y Posadas. Uno de los punto allanados es la casa del hijo del empresario detenido. 

La sospecha de la fiscalía sobre su persona es que es una de los líderes de la organización. Según detalló el diario Clarín, además de dedicarse al contrabando de los productos que luego se venden en Buenos Aires, también sería quien hacía ingresar a los africanos para conseguirle de forma ilegal permisos de residencia precaria. 








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